En un escenario de creciente tensión diplomática entre la República Dominicana y Haití, el presidente Luis Abinader ha decidido cerrar de manera absoluta la frontera, destacando la preparación de las fuerzas armadas dominicanas para hacer frente a posibles actos belicosos relacionados con la controvertida intervención en el río Masacre, ubicado en Dajabón.
El mandatario dominicano reafirmó que las fuerzas militares del país están plenamente listas para responder a eventuales episodios violentos desencadenados por la obra en el río Masacre, considerada por él como una empresa inapropiada y carente de fundamento técnico.
"La construcción en el río Masacre es un proyecto
completamente inadecuado, carece de cualquier forma de ingeniería competente y
representa una provocación que este gobierno no tolerará", enfatizó
Abinader.
Asimismo, el líder gubernamental expresó su preocupación por
la posibilidad de que se registren incidentes violentos en la zona fronteriza
dominicana como resultado de esta crisis diplomática. No obstante, subrayó su
compromiso de mantener la paz en el territorio dominicano y aseguró que no
permitirá que se susciten actos violentos en su nación.
En el contexto de esta coyuntura, se observa un incremento
en la presencia militar por parte de los haitianos en su lado de la frontera,
lo que añade una dimensión adicional de preocupación a esta situación ya tensa.
La tensión entre ambas naciones vecinas se mantiene en un
punto crítico, y las acciones y declaraciones de sus líderes políticos
continúan siendo objeto de seguimiento internacional mientras se busca una
resolución pacífica a esta crisis fronteriza.
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