“Se Me Fue la Mano”: Madre en Puerto Plata Arrancó el Cuero Cabelludo de su Hija con un Arma Blanca
RD, Puerto Plata. Lourdes Penélope Pérez, la mujer que ha conmocionado a la comunidad de Puerto Plata y al país entero tras ser arrestada por agredir brutalmente a su hija de siete años, enfrenta graves cargos luego de arrancarle el cuero cabelludo con un arma blanca. Tras su captura, Pérez se mostró arrepentida y aseguró que no tuvo la intención de lastimar a su hija, afirmando que "se le fue la mano" en el violento incidente.
El perturbador suceso ocurrió en la provincia Espaillat, pero Pérez fue arrestada en Puerto Plata tras intentar escapar de las autoridades. En un intento por justificar sus acciones, la acusada declaró: "Perdón a la sociedad, yo no lo quería hacer, se me fue la mano, no fue para agredirla, era para cortarle el pelo". Estas palabras, lejos de apaciguar la indignación pública, han intensificado el debate sobre la violencia doméstica y la protección de los menores en la República Dominicana.
Pérez enfrenta múltiples cargos bajo el Código Penal Dominicano, incluyendo violaciones a los artículos 309-2-3, literales B y C, modificados por la Ley 24-97, que penalizan actos de tortura y barbarie. Asimismo, se le imputan cargos bajo los artículos 396, literales A y B de la Ley 136-03, conocida como el Código para la Protección y los Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes. En resumen, Lourdes Penélope Pérez está acusada de cometer actos atroces contra su propia hija, lo que podría llevarla a enfrentar severas penas de prisión.
La detenida será trasladada a la jurisdicción de Moca, donde se espera que sea sometida a la justicia para responder por estos delitos. La Policía Nacional, por su parte, ha reiterado su compromiso de proteger a los menores y garantizar que aquellos que cometan actos de violencia en su contra enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
Este caso ha desatado una ola de indignación en todo el país, subrayando la necesidad urgente de abordar la violencia doméstica y de reforzar los mecanismos de protección para los menores. Mientras la sociedad dominicana sigue de cerca el desarrollo de este caso, la justicia tendrá la última palabra en determinar el destino de Lourdes Penélope Pérez y la seguridad futura de su hija.
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